No son escritos de mi vida, son versiones escritas sobre la vida. Lilobp "La libertad de expresión lleva consigo cierta libertad para escuchar" Bob Marley
lunes, 3 de septiembre de 2018
La mamá de los pollitos
jueves, 30 de agosto de 2018
Los niños perdidos
Cuenta la historia que una pareja de esposos tuvieron un niño y otros tuvieron una niña. Ellos, entre sus brazos, con el tiempo les enseñaron a caminar, a levantarse cada mañana con una sonrisa, les ayudaron con sus primeros pasos y luego los tomaron de la mano para dejarlos caminar. Un par de niños que fueron descubriendo el mundo entre las voces de quienes los rodeaban, aprendieron a ser adultos y en un abrir y cerrar de ojos sus loncheras pasaron a ser un bolso y un morral. En su mundo, los charcos, el parque, los dulces y las tareas se transformaron en calles de pavimento, cenas y días de trabajo. Cada uno en su camino iba encontrando objetos para guardar en una maleta que cargaban diariamente. Guardaban libros, pinceles, fotos, relojes, canciones, películas y un sin fin de experiencias que los mantenía conectados con su interior.
Él llevaba a su niño interior entre una caja de roble que su padre le dejó cuando partió a sus 15 años, no quería dejar de ser niño, quería mantener sus risas y dentro del mundo de la diversión. Ella decidió llevar su niña que se negaba a crecer, todo el tiempo con ella, entre su pelo desmarañado, sus tenis y sus medias escurridas.
Un día ellos se encontraron, hablaron como adultos y rieron como niños. Decidieron viajar, cenar, bailar, reír y finalmente un día abrieron sus maletas para compartir sus objetos guardados, contar sus historias y así, sin prisa, finalmente terminaron construyendo un hogar.
Mientras el mundo de adultos giraba, mientras el reloj se reiniciaba y las nubes se entrelazaban, sus niños internos empezaron a hablar en voz alta, empezaron a golpear la pared a ver si alguien los escuchaba, tenían un sueño, una ilusión, ellos querían escuchar otras voces, encontrar otros niños, querían saltar charcos y enseñarles a otros niños a caminar, ellos querían jugar.
Algunos niños los escucharon, pero al parecer ellos estaban muy lejos, porque aunque se acercaron, solamente observaron con timidez. Vinieron un par de veces, pero se fueron, simplemente no hablaron y sin alguna explicación se alejaron, nunca se dejaron ver.
Los dos niños no entendieron porqué nadie quería jugar con ellos, la tristeza los invadió y un sentimiento de soledad los hizo mantenerse en un silencio largo y profundo. Él y ella parecían dos niños perdidos cada uno en el interior de dos adultos que entre los deberes y el afán de los días olvidaron su niño interior.
Las maletas que aún contenían objetos guardados, empezaron a preocuparse por el silencio de sus pequeños dueños. Todos los objetos se reunieron e iniciaron un plan de fuga, armaron un mapa y dibujaron una ruta a través del laberinto en el que se encontraban distantes de sus dueños. La maleta de él estaba llena de libros, letras y letras inquietas que empezaron a cruzarse para controlar la fuerza del viento, la de ella contenía hojas de colores, adhesivos y fotografías que fueron armándose como rompecabezas y así construyeron una balsa. Los relojes de él construyeron un motor que se encendió con las notas de música de sus canciones y fue así como emprendieron su viaje. Mientras navegaban por el laberinto, el ruido de cada uno de sus objetos despertó la curiosidad de los niños que levemente escuchaban las voces de sus maletas.
Cada uno en su escondite, sentado en el vacío, abrazaba con fuerza sus piernas y su cabeza baja tocaba sus rodillas, empezaron a escuchar en el laberinto, las voces de sus objetos. El niño simplemente le preguntó a la niña: “hola?, estás ahí?” y ella contestó, “si, los escuchas?”, -“si, son ellos”. Y fue así como los objetos empezaron a volar, armónicamente se juntaban para armar de nuevo sus maletas, los colores se reflejaban entre sí y hacían que los niños se levantaran de su soledad. Cada objeto era un motivo, eran otros niños, sólo que ellos no podían verlos porque sólo veían objetos.
En realidad esos objetos eran niños que alguna vez también se habían perdido, pero eran quienes les habían enseñado a caminar, a reír, a bailar, a disfrutar de la vida. Ellos quienes los hicieron tomarse de la mano de nuevo, quienes se ocultan entre las maletas de cada uno, esos niños que no los dejan perder, de nuevo los hacen sonreír y les recuerdan que mientras existan sueños, los niños no estarán solos ni perdidos, estarán siempre dentro de ellos.
sábado, 30 de abril de 2016
Youtubers, espejos o genios?
domingo, 13 de marzo de 2016
La mujer de Admantium
Cuando se es la No. 1 nunca diferencias entre ganar o perder. Porque una persona No. 1, sabe perder, nunca siente que está perdiendo, esa persona siempre piensa que está ganando cuando los demás están creyendo perder. Así es ella.martes, 9 de febrero de 2016
Razones para hacerle entender que el problema no es el Transmilenio, es la cultura
Reconociendo mi sensibilidad por el tema, me atrevo a leer, analizar y finalmente a cuestionar no solamente el título, sino el contenido de sus argumentos para atreverse a decir que "bajar el uso del Transmilenio" vale la pena.
domingo, 7 de febrero de 2016
Una amiga del alma
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| 1977 |
Un amiga te defiende de las irresponsables del colegio que buscan culpables para hacerte creer que ser correcto está mal y que por eso ellas perdieron el año. Una amiga te dice que no grites como una loca cuando te ve parada en una ventana pareciendo más un niño que una adolescente. Un amiga te abraza cuando te das cuenta que tus otras amigas prefirieron comer pizza que ayudarte a hacer una maqueta de la que dependían para que se graduaran del colegio.
Esa mujer del 4to piso que nos ha sacado unas cuantas canas a sus amigas, la queremos con su imprudencia, memoria selectiva, impuntualidad social, que se embriaga con el olor del brandy, que odia las carteras gigantes, que o ríe o llora pero no tiene un término medio, que viaja ligero, que olvida las agendas en los salones pero que la suerte y Dios siempre la han librado de todo mal.viernes, 29 de enero de 2016
No tengo maletas, aún...
Existen maletas que se llenan desde la niñez, juventud, adultez, vejez o simplemente en esa etapa de la vida que no tiene nombre. Algunos cargan con las maletas de padres separados, violencia, falta de afecto, soledad, hambre, frío, olvido, matrimonios, viudez, quiebras, abandono, muerte o simplemente la ausencia de algo espiritual en su corazón.
Será ese el sentido de la vida?, será que en cualquier momento yo deberé abrir alguna maleta para echar mis pedazos rotos?. Pero los de verdad, cuáles serán?; pensar en eso me llena de tristeza y depresión, me enrosca en la imaginación de mi mente y las futuras partidas inevitables de la vida.
Cuál es el propósito de cada uno en este mundo terrenal? cuál será el misterio del alma, los recuerdos y eso que llamamos vida y nos hace despertarnos cada día para tratar de ser felices?.
Quisiera sacar la maleta de él y pegarle esos pedazos rotos que carga, que a veces lo cortan cuando la abre y le sangran sus manos y sus ojos de tristeza. Quisiera tener esparadrapos para su cuerpo con llagas que vuelven a salir, quisiera botar ese látigo que aparece cuando recuerda promesas que han sido tan difíciles de cumplir, quisiera tener una poción mágica para llevarlo a ese lugar donde podría hablar con sus almas en el cielo para que cuando llegue a casa, llore de felicidad y no de tristeza.
Aunque solamente una vez al mes me ha tocado ayudarlo a cambiar sus maletas de lugar, a veces no puedo dormir, pensando en qué momento serán mis maletas las que acompañarán las suyas y sea él quien tendrá que usar las vendas y los remedios caseros para sanar mis heridas.
viernes, 2 de octubre de 2015
Rojo amor
Pero duró muy poco, el color empezó a desaparecer, se volvió de nuevo blanca y el cielo siguió siendo oscuro. La naturaleza solamente les entregó ese instante para sentir una ilusión que habían deseado por muchos días.
Pero por qué la naturaleza tiene un reloj para todo? por qué hay días en los que pareciera que el cielo fuera tan oscuro como en una noche de eclipse? por qué el rojo de la luna en vez de ser de "rojo amor" se convierte en el "rojo sangre" de los que no creen en la vida?.
Te pido naturaleza infinita que les llenes el corazón del "rojo amor" que nos hace sentir vivos, te pido reloj biológico que te detengas y le hagas sentir en su vientre una ilusión. Te pido luna que sigas blanca para que el cambio de energías no nos haga nublar nuestra mente. Te pido lágrimas que pronto se detengan. Te pido Dios que los hagas creer en ti..."
Dedicado a los "Cuchis" mis amigos del alma.
domingo, 23 de agosto de 2015
¿Y dónde está el policía?
Fue ahí donde descubrí mi poder para actuar: empecé a llorar, a suplicar y a explicarle a un policía, que estaba a 200 metros de mi lugar de destino, que tenía todos mis papeles al día y que yo no quería infringir la norma; que por favor me entendiera y me dejara ir sin multarme.
Hoy duermo con esa carga de la peor mentira que creo que he dicho, pero que se desvanece por completo cada vez que pienso: ¿en dónde estuvo el policía el día que me robaron un espejo en la décima, el día que rompieron el vidrio del carro de mi mamá para robarle el bolso, el día que los hinchas dañaron a patadas un Transmilenio, el día que salió Colmenares de una fiesta o todos los días que salen personas en la noche para tomar un bus en lugares como la 19, la caracas o cualquier lugar del centro?.



